El verano no ha terminado aún, pero hay un rumor que se puede escuchar en la cafetería del hoyo 19, en la oficina de dirección, en la juntas de la directiva… un rumor con preguntas relacionadas con el sistema de riego.

“Mis zapatos de golf están más mojados ahora que en invierno”, “he perdido la bola, hundida en el barro… en medio de la calle”. Todos esos comentarios provienen de la misma raíz: la eficiencia del sistema de riego y su estado. El greenkeeper ruega al gerente tener un nuevo sistema de riego… demasiado caro. “Compraremos nuevos aspersores el año que viene”, “la reforma de la casa club se lleva todo el presupuesto”. Esta y otras excusas son la realidad año tras año, mientras el sistema de riego sufre. El riesgo de graves averías o colapso del sistema podría acarrear graves problemas en el campo. Además, esta situación, implica la pérdida de agua y energía, ineficiencia en el equipo de mantenimiento, pérdidas económicas, y, sobre todo, una pérdida de la calidad del campo de golf.

En mi experiencia, después de haber realizado más de 50 auditorías a nivel internacional, antes de realizar conclusiones rápidas o tomar decisiones, se debería realizar una auditoría del sistema de riego primero. Incluso habiendo aprobado la decisión de renovar la totalidad del sistema de riego después de una temporada de riego terrible, la auditoría debería realizarse. Me vienen a la cabeza innumerables ejemplos. Un campo de golf en Francia, estaba considerando una renovación total del sistema, porque observaban secas circulares de tamaño considerable “donuts”. El técnico de riego, había regulado el regulador de presión del aspersor a su máxima capacidad, pensando que eso ayudaría a mejorar la uniformidad del riego. La presión del chorro de agua era tal, que el agua salía como de un spray en forma de aerosol en lugar del chorro. El viento se encargó del resto – no había solape entre aspersores y las secas aparecieron en escena. El problema se solucionó con un destornillador.

 

Una situación similar ocurrió en un campo en la zona del levante español. Secas y zonas muy húmedas convivían en el campo. Las boquillas de los aspersores no eran las adecuadas (eran las que el distribuidor les vendió porque eran las que tenías en stock), lo cual resultó en una uniformidad del riego terrible. Con menos de 10.000 €, se resolvió el problema. En Colombia, un sistema de riego recientemente instalado, no regaba como se esperaba. El problema resultó ser un problema de cálculo de la presión de aspiración. Las bombas no trabajaban adecuadamente, y por ello, el agua no llegaba con suficiente presión a los aspersores, de forma que tampoco podían trabajar adecuadamente y numerosas áreas de césped murieron. La solución pasó por instalar una nueva tubería de aspiración y un prefiltro.

Una auditoría de riego puede simplificar enormemente la solución de problemas “aparentemente” muy graves

Con el tiempo, hemos podido comprobar que ayudar al personal encargado del sistema de riego mediante la realización de cursos técnicos específicos de riego, ha funcionado muy bien en muchas ocasiones. Son muchas horas las que se emplean diariamente para atender secas, fugas, utilizar sensores, etc. Esto conlleva no tener tiempo para formación; y las opciones de formación continua al respecto prácticamente no existen. Como consecuencia, muchos parámetros la configuración del software de riego, o en bombeo se introducen de forma incorrecta, o los aspersores no se ajustan y configuran correctamente.

Una auditoría de riego puede simplificar la solución de problemas “aparentemente” graves. Ésta puede determinar si un nuevo proyecto, es, o no, necesario; y como de crítica es la inversión teniendo en cuenta la situación y el contexto del club. Si la solución pasa por un nuevo proyecto de riego, la auditoría ayudará a) ahorrar dinero determinando que elementos del sistema necesitan ser repuestos y cuales deben mantenerse, y b) proveer de información valiosa en cuanto a la rentabilidad de la inversión. No hay duda sobre ello: en riego de campos de golf, la auditoría es el primer paso para el éxito.

 

Pablo Muñoz Vega, socio director de Surtec Golf Agronomy, es auditor y diseñador de riego certificado por la Irrigation Associaton.