Durante el pasado mes de junio, impartimos clases en el Máster en Dirección de Mantenimiento de Campos de Golf y Fútbol de EADE y en el Curso Superior de Mantenimiento de Céspedes Deportivos de Golf Gestión y Formación.

Hasta ahora, estas clases siempre las habíamos impartido de forma presencial. Pero este curso, y dado el contexto actual en el que nos vemos inmersos debido a la Covid-19, lo hemos impartido online. El no poder saludar en persona a los alumnos ni desplazarse por el aula hacen que inicialmente esta nueva experiencia sea extraña y diferente. Son inevitables también algunos fallos técnicos puntuales al comienzo de las clases, con las salidas y entradas de audio y video, o las incorporaciones escalonadas de los participantes.

Sin embargo, la tecnología disponible y el paso de las horas durante las clases nos permitieron que la experiencia fuera positiva en el balance global; y que se pudieran explicar con claridad los conceptos clave. El uso de un lápiz digital nos permitió escribir igual que si lo hiciéramos en una pizarra. Empleamos 2 pantallas en paralelo; de forma que en una veíamos a los alumnos y en otra la presentación power point que estábamos impartiendo. Fuimos engranando la forma en la que se hacían las preguntas y se planteaban las dudas para que no hubiera interrupciones inesperadas e incluso pudimos hacer ejercicios prácticos con la ayuda de videos.

En resumen, la impartición de la formación online no puede nunca igualar la esencia y el alma de la formación presencial, pero es una herramienta fantástica que permite transmitir conceptos y conocimientos de forma efectiva. En estos tiempos de restricciones y prudencia ante la movilidad, la formación online ha resultado ser una solución extraordinaria.